todas estas imágenes,
películas vistas, la fatiga del sueño,
los platos sin lavar, los programas de la televisión
que vemos, los toallones mojados y secos y
por supuesto el repertorio de canciones
apropiadas que se nos parecen,
constituyen una colección en proceso.
en virtud de la cual
asentaremos nuestros símbolos
los significados antojados los arquetipos
tan necesarios para la vida, es decir,
esto,
y que el tiempo -quién sabe-
inmolará o apañará como hijos
malcriándolos como se debe.
la incertidumbre es una herida
que se sala por sí sola.
hoy, por suerte, excepciona:
es un motor no contaminante, alegre
de sus revoluciones por minuto,
un mecanismo sensible al mundo
pero autónomo en su ritmo
y juntos,
la bandera
de un proyecto que flamea,
las bocas del viento que lo empujan,
también su mástil y el amor hecho ira
con el que clavaremos la punta
a los traidores en el pecho.
pero antes que nada
una forma digna de supervivencia,
digna de la suya a través de la historia
y a pesar de ella.


“…clavaremos la punta
a los traidores en el pecho”
Una maravilla, compañero. Una maravilla.